Reflexiones al desnudo

Por Lully, cofundadora equinoXio… Bienvenidos todos a este reflejo de mi mundo real femenino

Archivo para mayo, 2007

Enfermedad al desnudo

   

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Por muy larga que sea la tormenta, el sol siempre vuelve a brillar entre las nubes.”

Khalil Gibran

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Dentro de unas horas entraré al quirófano. La decisión de la intervención quirúrgica fue tomada en cuestión de días luego de que un examen de rutina descubriera unos nódulos malignos en mi tiroides. Tuve suerte ya que no se presentaron dolores que me hubieran puesto en alerta. Y aunque luzco bien, el padecimiento va por dentro. He recibido por parte de los especialistas informes tranquilizadores, pero también me han recalcado sobre los riesgos de la operación. Con el cáncer nunca se sabe y sólo hasta que se descubra la parte afectada se puede observar si la enfermedad se ha extendido o si aún está focalizada en lo que se va a extraer.
 
No niego que estoy nerviosa. En pocos días todo se tornó de otro color, al tener cerca la posibilidad de que los esfuerzos médicos no logren controlar mi enfermedad y se ponga en peligro mi vida. Conservo el mismo optimismo de siempre, también la risa mañanera y la armonía que invade mi ser. No sucede lo mismo con mis padres quienes al enterarse tuvieron quebrantos de salud y me ha tocado darles aliento informándoles sobre lo positivo de otros exámenes.
 
Mi familia y mi novio están conmigo. Él no se ha separado ni un instante. Sus abrazos, la ternura de sus besos, sus palabras de aliento, su risa cotidiana, nuestra intimidad desenfrenada, se ha enriquecido en estos días previos. Incluso, cuando hemos hecho el amor, lo he sentido más mío que en cualquier otra época. Su amor me fortalece.
 
También he sentido el apoyo de mi entorno laboral. Cada uno a su manera se ha portado de una forma especial con regalitos y expresiones de solidaridad. Personas a las que no conozco y que han pasado por situaciones parecidas, me han llamado, contado sus experiencias y me han dado su lección de vida. Ha sido satisfactorio recibir estas manifestaciones de cariño e incluyo a la familia de equinoXio. Todos esos afectos son mi medicina.
 
¿Por qué se dan las enfermedades? Los especialistas en el tema argumentan que son causadas por nosotros mismos y aunque la genética juega un papel relevante, la mente puede ayudar en grado sumo. Mi hermana mayor me cuestionaba al respecto y atribuía esto a que todo lo que me sucede lo guardo dentro de mi. “Por ello fue que creé mi blog” le contesté. Aún tengo secretos grandes por contar y lo haré, ustedes serán testigos y mi cuerpo será inmune a las enfermedades porque encontraré la unidad y la armonía perfecta con el universo. Pienso que mi mundo apenas comienza ahora que he conocido al amor de mi vida, y por ello, considero que esta dificultad me fortalecerá. En pocas horas me extraerán ese mal y renaceré nuevamente.
 
Estoy en ayunas, mis uñas están despintadas, mi cuerpo no tiene joyas ni accesorios y mi rostro luce muy al natural. Me miro al espejo y me sorprendo. Estoy radiante y alegre porque amaneceré con mi novio en la habitación que me asignarán. “Nunca he hecho el amor en una clínica”, le digo, él se sonríe y me responde: “Todo puede ser posible”. Nos sonreímos con picardía y nos abrazamos dándonos muchos besitos suaves. Lo importante es que estaremos juntos en este difícil trance.
 
La próxima vez que converse con ustedes, mis queridos lectores, estaré bajo observación médica para determinar los pasos a seguir. Espero que todo salga bien. Los recuerdo mucho. Cuento con la mejor de sus energías, y por favor, tenganme en cuenta en sus oraciones.
 
¿Se han encontrado ustedes o alguien cercano, en una situación parecida?
 
PD: Mi corazón se llena de alegría. Dos maravillosos amigos se roban mi espíritu porque han hecho realidad sus sueños. Vivan ustedes también su historia de amor en Al desnudo en mi balcón.
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Mata pasiones al desnudo




“El mejor placer en la vida es hacer lo que la gente te dice que no puedes hacer”..

(Walter Bagehot)

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Desnudos, yo apenas con unas sandalias femeninas, sentados frente a frente, en el comedor de mi apartamento, tuvimos  una mañana agitada… nos sumergimos en la delectación, hasta el punto de recordar una melodía del cantante brasileño, Roberto Carlos, “cama y mesa”;  él me miraba con deseo, mientras yo le recordaba el día que me hizo suya cuando yo degustaba unas uvas, que un día introdujo en mi… bueno es otra historia, o cuando recientemente él probaba mis aromas con una jugosa fresa que eróticamente empapaba en mi tesoro para luego saborearla en su boca. En ese momento, sonriendo con picardía, me pronosticó una mezcla especial de lully con salsa chantilly, empapando mi clítoris… Son conversaciones que tienen las parejas sobre  los acontecimientos eróticos que se viven y que aportan a la libido un fulgor gigante.  

En algún momento y mientras disfrutábamos de un desayuno gourmet que ambos preparamos, me paré y le serví a mi novio un poco más de leche para su café. El abrazó mis caderas, me acercó aún más y me sentó frente a él con mis piernas abiertas… mi cuerpo se estremeció mientras con besitos en mi rostro, en mi cuello, en mis hombros, me susurraba “mi chiquita te adoro, eres mi Diosa sexual, te siento tanto, me fascina sentirte así…”. Mis pezones y mis tetas se percataban de que con el roce de ese pecho blanco se contagiaban de su ardiente calor, mi zona sur alcanzaba a sentir muy cerca su miembro protuberante, duro, hermoso, posesivo, mientras mis muslos se posaban sobre los vellos de sus piernas masculinas.

Quería consentirlo, y traté de arrimarle el pocillo, para que tomara de mi mano su café, pero comencé a sentir múltiples sensaciones… su prominencia estaba penetrándome, llegó a lo profundo de mi ser desgarrando el vientre de calor y placer, lo sentía con extrema intensidad, comenzamos a tener un mutuo intercambio pletórico desbordante. Él retrasaba la eyaculación a pesar de mi succión descontrolada… entonces mi galopar desenfrenado lo animó a una pose atrevida. Cogió fuertemente mis nalgas y sorpresivamente se levantó del asiento, mientras mis muslos se apretaban a sus caderas. Quería seguir haciéndome el amor de pie, pero al tratar de hacerlo quise sostenerme de la mesa, causando que el café se derramara sobre el mantel. Un mata pasiones sorpresivo. Casi en silencio, me soltó y nos dedicamos a limpiar el desorden causado, retirando el mantel, y secando el líquido derramado. Minutos después el lugar quedó impecable. Pensé que todo aquí pararía… pero después de cinco minutos,  todo comenzó de nuevo y en un abrazo intenso me llevó hasta mi alcoba. Ahí si supe quien era el mejor jinete, el que había regresado desde otro país para llevarme a galopar entre sábanas blancas, que cubrían la cama que en nuestro furor nos quedó pequeña pese a ser King size. El mata pasiones no pudo interponerse en la intimidad de los dos.  

¿Han pasado por alguna mata pasiones? ¿Qué alimentos han combinado con sexo?

PD: Comenzó una nueva etapa de Bloguiverso, la sección de equinoXio que nos pasea por el mundo virtual. Visiténla y dejen sus comentarios y sugerencias y recuerden visitar el Balcón, nuestro sitio de encuentro. 

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Violación con amor, al desnudo

.“Existe en verdad un magnetismo, o más bien una electricidad del amor, que se comunica por el solo contacto de las yemas de los dedos”.

Ferdinand Galiani

 

Mi primera vez en tener sexo o perder mi virginidad, la conté con sutileza en mi post de  Mi cuerpo al desnudo. No fue lo grandioso que esperaba, pero hoy, amigos lectores, les quiero participar cómo fue mi primera vez con el hombre de mis sueños. El segundo y último en traspasar esa delicada línea femenina de la cual me siento orgullosa. ¿Ustedes podrán creerlo? Fue ¡UNA “VIOLACIÓN”!

Llegamos de compras, nunca había amanecido con un hombre en mi apartamento y este sería mi debut. Estábamos en la puerta entrando los paquetes, incluidos comestibles y otros detallitos que él me había obsequiado. El se entró para llevar algunos y al agacharme para recoger y entrar otros que faltaban, me sorprendió por detrás, levantó la minifalda, sujetó con sus grandes manos mis nalgas, me musitó con vehemencia al oído “eres una tentadora”, mientras rozaba su pene contra mis piernas y mi trasero. Con la excitación al máximo cerramos la puerta, no me dejó ni llegar, me ayudó a soltar las bolsas, y nos abrazamos con caricias y besos apasionados. Sin embargo, a pesar de que nos confundíamos entre manifestaciones febriles, no sospechaba que instantes después tocaríamos el paraíso. Por eso lo dejé en la cocina terminando de evacuar las compras, y me dirigí a mi alcoba para quitarme las medias porque una se me había dañado un poco.

Estaba feliz y para mis adentros pensaba que unas dos o tres horas después iba a ser suya. Pero no fue así. De regreso a la cocina me topé con él en el corredor. Con ternura y pasión me abrazó y me despojó de mis mini tangas brasileras. Rendida entre sus brazos me dejé llevar hacia  una de las alcobas, donde me tiró con vehemencia a la cama boca abajo, levantó mi faldita y adentró sus dedos por entre mis labios inferiores, acariciándolos con pasión… para él había llegado el momento, pero yo aún no estaba preparada y resolví pedirle, acezando y entre susurros: “no lo hagas, please, amor, no, ahorita, mi amor, no es el momento, no, no, nooo, ¡ohhh, ahh, ahhh… ahhh!, pero su virilidad ya estaba a las puertas de mi tesoro y pronto penetró entre mi parte más íntima, en forma absoluta, porque la humedad de mi sexo, que ya lo deseaba sin freno ni medida, le brindaba desde atrás una sensual blandura. Su prominencia la sentía más y más. Mis infructuosas súplicas se habían transformado en sonidos ahogados de éxtasis, porque ahora apetecía el sabor sublime de su espléndido pene que me extasiaba a más no poder. Nos abandonamos a la febril exaltación. Pasaron minutos en donde Mi Amor me llevó al hedonismo puro, donde me le entregué por completo, donde lo hice mi dueño, hasta llegar al clímax maravilloso de mi primera vez con él, que recordaré por siempre.

Mi cuerpo se estremecía de placer cuando me volteé boca arriba, y entonces pude ver cuando lo guardaba entre su bóxer, descubriendo que la maravillosa arma que me había hecho suya, era tan enorme como la había sentido… me hizo el amor sin haberlo visto plenamente antes de… muchas sensaciones invadían mi piel confundiéndome con caricias múltiples en mi interior, como maripositas danzando por cada centímetro de mi cuerpo.

Había renacido el amor, otro reinado había comenzado, y su tan prometido “regalito” ya era de mi propiedad.

Me gustaría saber, queridos cómplices, cómo fue la primera vez con el amor de su vida. ¿Quizás tan placentera y maravillosa como la mía?

P.D.: Los invito a conocer un blogger encantador de la costa colombiana, quien tiene un buen sentido del humor, e invadió el balcón de equinoXio  con su alegría desbordante.  Favor, hacer click aquí.

 

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Cunnilingus al desnudo

"El sexo forma parte de la naturaleza. Y yo me llevo de maravilla con la naturaleza".
 
Marilyn Monroe
 
  
Recordé sus palabras:  “La próxima vez que nos veamos, deseo verte con faldita y nada de mini tanguitas, ni de brasileras,  ni de cacheteros,  tan sólo  quiero que uses el  trajecito del amor”.  Yo, asustada por su propuesta, que iba muy en serio pues ya me lo había solicitado en otras oportunidades, y con el corazón palpitando a mil, le dije que no esperara que lo hiciera, porque el estar sin calzones me pondría muy sensual y ardiente. De hecho lo hago en ocasiones cuando voy a trabajar a la oficina.
 
 Pasaron algunos días…  no me volvió a comentar sobre su gran deseo. Llegó  el  momento  y con el  todo un coctel de susurro lingüístico de “te quiero, te amo”, con mezcla de ternura y dulzura de dos amores que se atraen con pasión y se complementan. Usé una falda que caía delicadamente antes de la rodilla, y cambié el bra por un sensual corpiño. Apliqué un poco de  perfume y me puse unas sandalias de amarrar al tobillo que sé que le fascinan. Nos vimos, nos besamos, yo me sentía extasiada por sus miradas y su elocuencia mientras pensaba que era suya, pero que por tratarse de un lugar público no sucedería nada. Cenamos algo liviano, caminamos, yo me sonreía con picardía  porque esa libertad me hacía saber que la ultra sensorialidad invadía todo mi ser, y en efecto, haciendo fila en un almacén para pagar algo que habíamos comprado para el apartamento, gotas lúbricas rodaron por una de mis piernas. Él no lo sabía, no lo imaginaba siquiera, que el roce ligero de mi espalda con su pecho en ese lugar, produjo un encuentro mágico entre mi sensualidad y yo, con un aditamento sublime, su cercanía varonil.
 
 Al salir de aquel sitio y consciente de lo que había pasado en otro oportunidad le propuse que bajáramos en ascensor. El lo entendió y mientras lo esperábamos me dijo: “te bajaré tus pantys”. No se imaginaba el regalo que le tenía. Apenas se cerró la puerta se arrodilló a mis pies, subió sus manos por entre mis faldas, para disponerse a bajarlos, encontrándose con esa grata sorpresa desnuda y húmeda. Mientras sus fuertes manos agarraban mis caderas comenzó a besar mis labios inferiores. Sentí un toque de su boca en mi clítoris, su lengua adentrándose en mi vagina y luego su cara empapándose con mis fluidos, provocándome gritos de placer. Fueron segundos de éxtasis y adrenalina en los cuales todo vibraba.  Nos bajamos y me dijo con mucha entrega “Sentí todo tu sabor, chiquita; tu cuquita es una delicia”, “quería sentirme entre tus piernas y que mojaras mi rostro como lo hiciste”.
 
Si, señores, tuve con Mi Amor un cunnilingus en un sitio no previsto y en estos momentos, escribiendo para ustedes, mi libido se eleva a la máxima expresión. Estoy completamente mojada, tan solo recordando como él de manera tan natural, tan ardiente, me roba mi sensualidad, me hace suya… me lleva al éxtasis, en forma atrevida, pero adorable. 
 
¿Consideran, mis queridos lectores que el sexo oral, es relevante en una pareja?
P.D.: Los invito a comentar en la entrevista que le hice a un blogger Chileno en la sección de bloggers, al desnudo en mi balcón.


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