
“El pudor es la epidermis del alma”.
(Víctor Hugo)
Esa mañana, al llegar a la oficina estrenando un mini vestido azul, encontré a mis compañeros muy efusivos. Suelen ser expresivos. Uno de ellos salió a mi encuentro y elogiándome me pidió dar una vueltita, a lo cual accedí con aire desenfadado… le extendí mi brazo derecho permitiéndole hacerme girar y cuando me halagaba en ese giro espontáneo, la parte de falda estilo globo, se levantó un poco; cuando terminé vi a los tres compañeros un poco turbados, y uno de ellos en especial con una sonrisa nerviosa. La falda se me había levantado más de la cuenta y por un instante observaron lo que sólo le tengo reservado a mi amor. ¡La pena y el desconcierto me invadieron de inmediato y me senté sin pronunciar palabra! Contesté al teléfono y disimulé un tanto la situación, pero fueron momentos donde el pudor unido al coraje me envolvieron.
No crean amigos, lectores, los destapes involuntarios nos ponen en una posición difícil, no es lo mismo estar en la intimidad con tu pareja y tener juegos eróticos con tu cuerpo, que esos lapsus que nos dejan en entredicho. Porque una cosa es tener un escote insinuante, una espalda un tanto descubierta, un descaderado que deje insinuar más allá, pero otra los accidentes que algunas prendas nos suelen causar. Sin duda este es el destape que más me ha hecho sonrojar. El lente masculino nos mira desde una óptica que a veces no alcanzamos a vislumbrar. Ellos por naturaleza son visuales y a veces, nos desnudan con sus miradas, entonces ¿qué decir cuándo alcanzan a ver lo explícito?
Son muchos los destapes que se han evidenciado a la luz pública en forma involuntaria. Amigas mías y compañeras han pasado momentos incómodos, cuyos casos prefiero no comentar aquí por consideración a ellas y, ni qué agregar de tantas fotos de famosos que aún transitan por Internet, como las de Britney Spears, Faustino Asprilla y Cecilia Bolocco, entre otros tantos. Y ustedes amables lectores, ¿han tenido destapes involuntarios?
Off Topic:
He decidido actualizar el blogroll de mi página al desnudo:
1. Por ello, los invito amables lectores y amigos para que revisen please, si están en la lista de enlaces.
2. De otro lado, si me tienes entre tus links, me informas para ponerte entre los míos.



La verdad es que yo no recuerdo nada parecido. Pero creo que en esas situaciones lo mejor es normalidad, al fin y al cabo ya somos mayorcitos para asustarnos por ver unas bragas o un tanga… ¡ja ja ja!
¡¡Feliz año a todos!!
Que mierda de blog… que tristeza tantas estupideces juntas.
La mujer coquetea por instino, para atraer al varón, para confirmar su éxito, pero este primer estadio, no es sexualmente explícito para la mujer como dices. Lo malo es que el hombre es mucho más monocorde, sus estímulos son directos y primarios, y tienden a cubrir a la hembra donde sea y como sea…solo una esmerada educación y estar satisfechos sexualmente mantienen a algunos varones…no digo todos…atemperados y selectivos, no dejándose llevar por esa primera provocación femenina.
Esto siempre es un juego en el que la mujer suele tener casi siempre la última palabra…pero la mujer siempre debe tener mucho cuidado dónde y a quién provoca con sus coqueteos…no hace falta que diga nada más al respecto….enhorabuena por tu desnudez verbal…un abrazo de azpeitia