Reflexiones al desnudo

Por Lully, cofundadora equinoXio… Bienvenidos todos a este reflejo de mi mundo real femenino

Archivo para diciembre, 2008

Besos en diciembre y año nuevo

 
 “Tú estás aquí para permitir
Que el divino propósito
Del universo se despliegue.
¡Esa es tu importancia!” 
(Eckhart Tolle)
 
Muchos y diversos mensajes he recibido en esta época. Con alegría los he leído, escuchado y sentido. Recordándolos, me he detenido a pensar cuál sería mi mejor mensaje para desearles unas fiestas inolvidables y un 2009 colmado de salud, dinero, amor, sabiduría, felicidad y alegría, pero me quedo sin palabras porque además, quisiera que todo lo que  ustedes,  amables lectores, se programen, se les cumpla, como me sucedió este año.
 
Quizás una reflexión que escuché en una emisora colombiana, La voz de Colombia, me saque del apuro: Un señor, al llegar al cielo,  se quejaba ante Dios porque no le había permitido llevar la maleta que había organizado con sus mejores prendas, libros, joyas…, tampoco le había dejado llevar a su esposa, hijos, nietos y hermanos; ni tampoco sus propiedades, dinero  y vehículos. “Todo era prestado, hijo mío”, le contestó Dios y agregó:  “Ni el alma es tuya por completo pues ella me pertenece”.  Exasperado, el señor, le reclamó: “Entonces  ¿Para que me diste todo eso si nada era mío?”  y Dios le respondió: “Te di todos los momentos, todos los instantes, cada segundo que viviste era tuyo.” 
 
Por eso, amigos, a vivir los segundos, los minutos, el ahora con alegría y disfrute. Los caminos se hacen al andar como nos enseñó Machado, pero también,  vislumbrarlos es parte del hoy que nos llevará al mañana.  
Besitos para acariciar sus almas y, como dice mi apreciado amigo Silmariat,  ¡LO MEJOR PARA USTEDES!
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Destapes Involuntarios

“El pudor es la epidermis del alma”.
(Víctor Hugo)
 
Esa mañana, al llegar a la oficina estrenando un mini vestido azul, encontré a mis compañeros muy efusivos. Suelen ser expresivos. Uno de ellos salió a mi encuentro y elogiándome me pidió dar una vueltita, a lo cual accedí con aire desenfadado… le extendí mi brazo derecho permitiéndole hacerme girar y  cuando me halagaba en ese giro espontáneo, la parte de falda estilo globo, se levantó un poco; cuando terminé vi a los tres compañeros un poco turbados, y uno de ellos en especial con una sonrisa nerviosa. La falda se me había levantado más de la cuenta y  por un instante observaron lo que sólo le tengo reservado a mi amor. ¡La pena y el desconcierto me invadieron de inmediato y me senté sin pronunciar palabra! Contesté al teléfono y disimulé un tanto la situación, pero fueron momentos donde el pudor unido al coraje me envolvieron. 
  
No crean amigos, lectores, los destapes involuntarios nos ponen en una posición difícil, no es lo mismo estar en la intimidad con tu pareja y tener juegos eróticos con tu cuerpo, que esos lapsus que nos dejan en entredicho. Porque una cosa es tener un escote insinuante, una espalda un tanto descubierta, un descaderado que deje insinuar más allá, pero otra los accidentes que algunas prendas nos suelen causar. Sin duda este es el destape que más me ha hecho sonrojar. El lente masculino nos mira desde una óptica que a veces no alcanzamos a vislumbrar. Ellos por naturaleza son visuales y a veces, nos desnudan con sus miradas, entonces  ¿qué decir cuándo alcanzan a ver lo explícito?
 
 Son muchos los destapes que se han evidenciado a la luz pública en forma involuntaria.  Amigas mías y compañeras han pasado momentos incómodos, cuyos casos prefiero no comentar aquí por consideración a ellas y,  ni qué agregar de tantas fotos de famosos que aún transitan por Internet,  como  las de Britney Spears,   Faustino Asprilla y  Cecilia Bolocco,  entre otros tantos.  Y ustedes amables lectores, ¿han tenido destapes involuntarios?

Off Topic:
He decidido actualizar el  blogroll de mi página al desnudo:
1.  Por ello, los invito amables  lectores y amigos para que  revisen please,  si están  en la lista de enlaces.
2.  De otro lado, si me tienes entre tus links,  me informas para ponerte entre los míos.
 

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Vibrador en el gimnasio

 

"De lo sublime a lo ridículo no hay más que un paso".
(Napoleón I)
 
 
He terminado de hacer ejercicios de calentamiento, transpiro, unas gotitas de sudor resbalan por mi rostro,  interrumpidas por una brisa de aire fresco que se  filtra por entre los ventanales del gimnasio para enfriar mis cabellos recogidos, asediar las partes de mi cuerpo que he dejado al descubierto… hombros,  abdomen y cintura. Al mismo tiempo,  advierto que, entran vientos con la pretensión de  traspasar el resto de mi piel a través de las licras.

 
Me monto en el vibrador,  palpitan  mis músculos al ritmo de la máquina.  Es una caricia abarcadora, absoluta, que estimula mi circulación sanguínea para hacerme sentir vital, renovada,  pero a la vez,  me causa el impulso de frotar hasta mis curvas para apartar esa sensación de cosquilleo,  de  pasar mis uñas por todo mi cuerpo para aliviar la rasquiña que me causa.  En estos momentos pienso en las manos divinas de mi amado esculcándome, desde mi cuello hasta bajar por las montañas de mi pompis para terminar en mis piernas.  (Esos sí son Masajes en las áreas que estimulan mis sentidos)
 
Cambio de posición, poso mi trasero con las piernas estiradas y levantadas;  comienzo a respirar con la conciencia de este acto, me olvido de esos deseos para darme cuenta de que ese oxigeno colma todo mi cuerpo y me hace sentir un placer de extrema suavidad, el movimiento se intensifica,  me llega una sensación profunda por el entorno de mi pelvis mientras el vibrador pone en movimiento mis músculos internos.  No aguanto las sensaciones sobre mi piel e introduzco mi mano derecha por la parte trasera de mi licra y lograr el placer de presionar mis glúteos.  De pronto la vibración cesa, han pasado diez minutos y es hora de continuar con abdominales…
 
Ya son las seis  de la mañana y el sol ha comenzado a asomarse con timidez.  Es indudable que esto me ha producido el efecto de catarsis esperado.  Debo salir hacia mi apartamento, para luego iniciar la maratón de una ducha,  cambiarme y comenzar mis actividades laborales,  no problem, esta agitada exploración ha sido una recarga de baterías sensoriales, por eso no dudo de que tendré un excelente día.
 
P.D.:   ¿Pensaron que era otro tipo de vibrador?, me sonrío, estaba haciendo uso de la máquina balancing.  No los he usado ni los conozco.  Si llegase (que no creo),  a experimentar con un juguete vibrador íntimo, les contaría.  Amables lectores, deseándoles un feliz comienzo de mes, les pregunto: ¿Han utilizado o Utilizarían vibradores íntimos?  
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